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Colombia - February 13, 2016

¿Por qué renuncian los buenos empleados?

@NataliaGnecco
“Gracias por todo, renuncié y me voy hoy.” Con despedidas tan cortas como estas vemos a menudo a profesionales altamente capacitados decirle adiós a su empresa o institución, lo cual da como resultado una triste realidad: es más complicado conservar buenos empleados, que reclutarlos.

Cada vez que alguien renuncia, aparece por un par de días en el ambiente laboral el fantasma de porqué los buenos empleados dejan su trabajo, pero al poco rato, con el afán que trae cada día, la reflexión se va dilatando hasta dejar de lado el costo que ocasiona la alta rotación de personal en las empresas y qué hacer para evitarlo. Pues bien, para prevenir la partida de buenos empleados los expertos recomiendan entender primero por qué se marchan, algo que algunos estudiosos en la materia ya han determinado: pésima administración, ausencia de oportunidades para crecer y exceso de carga laboral.

Determinar si la gente renuncia porque va en búsqueda de mejores salarios o si su decisión es motivada por algo más que el dinero, debe ser tremendo rompecabezas para quienes están encargados del área de talento humano, pues con frecuencia se presenta una desconexión tan grande entre los directivos y sus empleados que a muchos no les queda otra opción que renunciar. Catalina, psicóloga de 29 años, encuentra difícil deslindar un motivo del otro, ella explica: “renuncié porque en mi empresa no había posibilidades de ascenso, por eso les dije chao, para aceptar esta nueva oportunidad laboral y es obvio que habrá una mayor remuneración económica.”

A simple vista suena paradójico que en estos momentos haya personas que arriesguen su estabilidad laboral, cuando especialistas de la revista Dinero advierten que el bajo crecimiento de la economía del país y de socios comerciales, acompañado de los altos niveles de inflación y la alta volatilidad del tipo de cambio, son percibidos como riesgos de alto impacto por las diferentes entidades, mejor dicho no es tiempo para arriesgar, sin embargo las renuncias están a la orden del día.

Al tratar de analizar los factores que influyen en esta importante toma de decisión, Doris Ruth Jefe de Atención a Usuarios de una importante empresa en Bogotá lo atribuye a la nueva dinámica laboral que han impuesto los “yuppies” o jóvenes profesionales urbanos, quienes no poseen un sentido de pertenencia tan arraigado con su entorno, esto sumado a los dictámenes de la “Generación Y”, que los hace personas políticamente independientes, sin religión, arrullados por el timbre de un celular e inmediatistas porque las respuestas a sus necesidades no se pueden demorar, hace que la rotación del personal sea alta.

Doris, de 49 años dice que vive aterrada con este comportamiento tan “light”, sonriendo complementa: “A nuestra generación, a la de mis papás, le daba pavor perder su empleo, pero estos jóvenes dejan su trabajo tirado para irse de viaje, aprender otro idioma o ir a visitar a la novia, mejor dicho cualquier excusa es válida. Además tutean a sus jefes, los desafían con la mirada, los contradicen cuando les viene en gana, viven sin ley ni orden… Pero si les llamas la atención, entonces te mandan a freír espárragos. ”.

No hay excelencia sin exigencia
“Ser tratado como persona y no sólo como un empleado, que los jefes cumplan su palabra son algunos de los motivos que hacen de los lugares excelentes”. Esta es una de las máximas de los periodistas Robert Levering y a Milton Moskowitz, quienes fundaron Great Place To Work gracias a una investigación que les hizo descubrir que la clave para crear un excelente lugar de trabajo no es un conjunto de beneficios, programas o prácticas que se deben dar a los colaboradores, sino la construcción de relaciones de calidad caracterizadas por la confianza, el orgullo y el compañerismo.

Robert Levering se propuso explorar este fenómeno e investigó mucho para entender lo que hacía buenos a esos sitios de trabajo en 1988 escribió A Great Place to Work: What Makes Some Employers So Good – And Most So Bad? (Un excelente lugar de trabajo. ¿Qué hace que algunos empleadores sean tan buenos, y que tantos sean tan malos?). Pues bien Great Place to Work se estableció en Colombia desde el 21 de mayo de 2002 y , es así como desde hace algunos años se publica la lista de las “30 Mejores Empresas para Trabajar en Colombia” en la Revista Portafolio.

Anualmente, Great Place to Work Institute Colombia publica la lista de las Mejores Empresas para Trabajar en Colombia, el pasado l 4 de diciembre de 2015 la Coosalud EPS barrió con los premios. Juan Carlos, uno de los Gerentes Regionales quien recibió el premio en el Club El Nogal en Bogotá, asegura que uno de los puntos más importantes para esta calificación es la baja rotación de personal que posee esta EPS.

Contrario a lo que piensa Doris Ruth, Juan Carlos considera que las empresas deben evolucionar , por eso los jefes deben saber ejercer su liderazgo de manera positiva en esta nueva generación de jóvenes, por eso enfatiza: “la clave para mantener a las personas motivadas en el trabajo, no retenidas en el trabajo, es precisamente generarles un sentido de pertenencia, al saber que están contribuyendo efectivamente con los logros de la organización y para ello debe existir una correcta alineación de los procesos, con las estrategias enfocadas en la misión y visión, que tenga un sentido su labor. Para todo ser humano es motivador saber que su aporte es útil, que su trabajo si se ve reflejado en un mejoramiento para la empresa en la cual labora.”

Para finalizar Juan Carlos asegura: “todo esto que menciono por sí sólo no es suficiente, debe existir la posibilidad de ser escuchado, de opinar, innovar, que la satisfacción no se limite exclusivamente a un buen salario que es fundamental, pues es indispensable un buen ambiente laboral, donde el respeto sea fundamental para generar así compromiso, lealtad, confianza, los cuales son criterios o valores con que se evalúan actualmente para ser seleccionado como un buen lugar para trabajar”.

 

Foto: Huffington Post

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