Las almas son como el viento:
vienen y van.
Cuanto más las sientes cerca,
más lejos se van.
Tan difíciles de hallar,
tan fáciles de abandonar.
Siguen buscando en la nostalgia
de un atardecer,
sin saber lo hermoso
que es volver a intentar.
Ignorar el susurro
de un pasado solitario
y volver a confiar
en lo que el destino
habrá de deparar.
Nunca es tarde
para volver a soñar.
La voz correcta
algún día llegará.
Y el tiempo les regalará
un corazón fiel de verdad.
Image by Iván Tamás from Pixabay