David Nathan: El francés se aprende cantando

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«Sin música, la vida sería un error». Friedrich Nietzsche

Periodista de formación, David Nathan comenzó su carrera en la prensa especializada, particularmente en Infopresse, antes de trabajar durante diez años como periodista independiente, cubriendo los sectores del turismo y el estilo de vida. También desarrolló una faceta como fotógrafo, cronista de viajes y autor de letras para canciones, colaborando con varias figuras de la canción francófona, entre ellas Garou, Lynda Lemay, Bruno Pelletier, Roch Voisine y Renée Martel. Es también autor del libro Chroniques d’une joueuse de poker.

De Francia a Canadá, donde nos conocimos en Montreal, y ahora en Hungría, David continúa un recorrido marcado por la creación y los encuentros. Nuestros caminos vuelven a cruzarse, años después, en un contexto muy diferente: él en Budapest y yo en Bogotá. Una bonita oportunidad para retomar el hilo de aquel encuentro y descubrir los nuevos proyectos que lo inspiran.

Hoy, David explora nuevos caminos a través de dos proyectos complementarios. Con el taller «Le français en chansons», propone aprender francés de otra manera, descubriendo los grandes clásicos de la canción francófona y toda su riqueza cultural. Paralelamente, con Faire une chanson, acompaña a quienes desean aprender a escribir letras de canciones y también ofrece sus textos a intérpretes para sus futuros álbumes. Dos iniciativas que dan continuidad a su trayectoria y ponen su experiencia como periodista y autor así como su pasión por las palabras, al servicio de la creación y la transmisión de conocimientos.

La canción como método

Desde Budapest, ciudad de un rico patrimonio cultural, David Nathan nos abre las puertas de su taller «Le français en chansons». A través de esta entrevista, se dirige especialmente a quienes desean aprender francés de otra manera, descubriendo la lengua y la cultura francófonas a través de las canciones.

David, ¿cómo surgió la idea de crear un taller que combina el aprendizaje del francés con el descubrimiento de las grandes canciones francesas?

La idea surgió después de hacer una constatación: aprender una lengua extranjera es siempre un desafío para muchas personas, y yo soy el primero en reconocerlo. A veces puede convertirse en una verdadera obligación, incluso en una montaña difícil de escalar. Pero en cuanto se incorpora un componente lúdico, todo cambia: retenemos mejor el vocabulario, empezamos a disfrutar lo que aprendemos y, por consiguiente, progresamos mucho más fácilmente.

Las canciones francófonas que utilizo sirven precisamente para hacer más agradable el aprendizaje y ese primer acercamiento al idioma. En primer lugar, porque la mayoría de las personas conocen las canciones seleccionadas, que han sido grandes éxitos. Pienso, por ejemplo, en La Vie en rose, de Édith Piaf, o en Mistral gagnant, de Renaud.

También hay una razón mucho más práctica. Desde hace varios años ofrezco asesorías personalizadas para la escritura de letras de canciones (https://www.faireunechanson.com/coaching-individuel), una actividad dirigida tanto a quienes desean convertirse en escritores de textos para canciones,  como a jóvenes artistas que escriben sus propias canciones y necesitan orientación. Con este nuevo taller diversifico mi oferta de servicios y puedo llegar a un público mucho más amplio: todas aquellas personas que aprenden francés y buscan un complemento cultural para sus clases «serias».

¿Por qué consideras que la canción francesa es una excelente herramienta para mejorar el nivel de francés y, al mismo tiempo, descubrir la cultura francesa?

Lo primero que hay que tener en cuenta es el placer. Las canciones permiten sumergirse en el idioma sin tener que pronunciar esas palabras que a veces asustan, como «gramática» o «conjugación». ¡Cuando disfrutamos lo que hacemos, el tiempo transcurre a una velocidad completamente diferente! Así podemos dedicar mucho más tiempo al francés casi sin darnos cuenta.

Después está la fuerza de la melodía. Una vez que conocemos una canción, se nos queda en la cabeza. El vocabulario y las expresiones se adhieren a ella y permanecen con nosotros toda la vida. Soy una prueba de ello: aprendí una gran cantidad de palabras y expresiones idiomáticas en inglés estudiando las canciones de The Beatles, Pink Floyd y Dire Straits.

Por último, la cultura está presente en las canciones populares, y esto sucede en todos los idiomas. En ellas encontramos, entre líneas, la manera de vivir de las personas, referencias históricas, juegos de palabras y guiños a la vida cotidiana. Para un extranjero que aprende una lengua, descubrir cómo interpretar esas referencias significa acercarse al alma de un pueblo; en este caso, al alma francesa.

¿Cómo eliges las canciones y qué competencias lingüísticas pueden desarrollar los estudiantes de nivel B1 gracias a este taller?

Primero elijo canciones muy populares que me gustan y después compruebo que cumplan determinados criterios. Deben tener un vocabulario rico o, al menos, interesante para analizar. La presencia de expresiones idiomáticas y la cantidad de referencias que contienen también desempeñan un papel importante. Las agrupo por temas (La Francia eterna, Las palabras del amor o Un día en París) para crear cierta armonía y conseguir que cada sesión tenga un hilo conductor, pero, sobre todo, para que los alumnos puedan elegir en función de sus propios gustos.

Para un estudiante de nivel B1, los beneficios son numerosos. La comprensión oral mejora porque uno se acostumbra al ritmo natural del idioma. Se enriquece el vocabulario y se descubren expresiones idiomáticas que no siempre aparecen en los manuales, especialmente con cantantes como Renaud, que rompe las estructuras del lenguaje, juega con las palabras y utiliza el verlan (la jerga francesa que consiste en invertir las sílabas de determinadas palabras), entre otros recursos.

La pronunciación también mejora, porque cantar obliga a respetar los sonidos y los enlaces entre palabras. Además, se habla mucho: cada canción abre una conversación sobre el significado de la letra, lo que evoca y las opiniones que nos suscita. Es un excelente ejercicio para desarrollar la expresión oral.

Más allá del vocabulario y la pronunciación, ¿qué podemos descubrir sobre la historia, la sociedad y las emociones de los franceses a través de sus canciones?

La canción francesa es un verdadero espejo de la historia de Francia. Ha acompañado la guerra, la posguerra, Mayo del 68 y las grandes transformaciones de la sociedad. Escuchar a Piaf, Brel o Renaud es recorrer distintas épocas y comprender qué preocupaba a los franceses en cada momento.

Cuando Édith Piaf escribe La Vie en rose en 1945, justo después de la Liberación, expresa, sobre todo, el deseo de todo un pueblo de recuperar cierta ligereza y despreocupación después de los años de la Ocupación. Por eso, es mucho más que una canción: es un símbolo de la Francia de la posguerra.

Gracias a las canciones populares también descubrimos la sociedad francesa, sus pequeños placeres, los cafés, los barrios de París. Algunas canciones son tiernas; otras, muy críticas. La canción de Jacques Dutronc que utilizo, Il est cinq heures, Paris s’éveille, es una magnífica inmersión en la vida de los parisinos que se levantan temprano… o que se acuestan tarde. Es un retrato sociológico hecho canción.

¿A quién está dirigido este taller y qué les dirías a quienes quisieran vivir esta experiencia musical y cultural?

El taller está dirigido a todas las personas que aprenden francés y que ya tienen algunas bases, aproximadamente a partir del nivel B1. No es necesario saber cantar ni tener conocimientos musicales para participar en «Le français en chansons». Basta con ser curioso y tener ganas de descubrir Francia de otra manera.

Por eso, es una propuesta adecuada tanto para estudiantes como para profesionales o jubilados apasionados por la cultura francesa, ya sean colombianos, mexicanos, japoneses o estadounidenses. En el fondo, no les propongo un curso de francés: les propongo enamorarse de una lengua. Y cuando estamos enamorados, siempre aprendemos más rápido.

También tienes preparado un regalo para quienes quieran conocer tu taller. ¿Qué les ofreces?

Nuestro primer encuentro es gratuito. Además, les regalo «10 técnicas profesionales para escribir letras de canciones», una guía digital que ofrece numerosos consejos prácticos y técnicas para evitar los obstáculos y los bloqueos de inspiración, como el célebre «síndrome de la página en blanco».

Y si nuestros lectores desean ponerse en contacto contigo o conocer más sobre tus talleres y proyectos, ¿dónde pueden encontrarte?

Toda la información está en mi página web: www.faireunechanson.com. Esta semana lanzo mi canal de YouTube (https://www.youtube.com/@faireunechanson). ¡Eres la primera en mencionarlo, así que muchas gracias! También tengo una página de Facebook (https://www.facebook.com/FaireUneChansonCoaching), una cuenta en X y una cuenta de Instagram (https://www.instagram.com/faireunechanson/).

Contacto: [email protected]

Descubre la playlist de David Nathan

 

NG

Natalia Gnecco Arregocés es una periodista y comunicadora social colombiana graduada de la Universidad de La Sabana. Posee experiencia en escritura periodística, investigación, relaciones públicas y comunicación. En 2009 fundó el Festival LatinArte en Montreal y fue nombrada una de las siete personalidades del año. También es autora de la novela "La promesa" y “Son mis huellas y hay camino”. Habla con fluidez inglés, francés e italiano.

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