¿El internet amenaza el arte?
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@NataliaGnecco

El verano en Italia estaba en pleno apogeo, pero la emoción de Marcela por visitar el famoso sudario de Turín no sucumbía ante el calor, después de todo vería la ‘sábana santa’, esa imagen de un hombre que presenta marcas y heridas similares a las causadas por una crucifixión, lo que hace pensar que perteneció a Jesús. En medio del tumulto, no pudo ocultar su decepción, pues mientras sus ojos no se apartaban del manto sagrado y oraba en silencio, el resto de la gente sólo tomaba fotos, se hacía selfies o chateaba en sus celulares.

Fixing broken hearts after war
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Interview by: Alfonso Ayala Gnecco

“It was something I could not refuse” said the journalist Natalia Gnecco, when asked about the offer that her Swiss-Colombian friend Ines Marchand made to her. She was the director of “Agape for Colombia,” an organization that between 2007 and 2010 worked for the reconciliation between victims of the Colombian armed conflict and the children who were recruited as members of the war by various groups.

BEYOND YES OR NO
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BEYOND YES OR NO

Oct Mar 2016

“I said I wasn’t going to the peasant march called by FARC, and by confronting the guerrilla, I had to flee like a flying gun-powder stick without a tail, until I reached the Red Cross in Florencia, with my four children, 5 grandchildren, and a great-grand-daughter”. With these words Fidelina, a displaced woman starts her tale at Hacienda Daiva in Guaymaral, during the presentation of the Peace Promoters Program lead by Inés Elvira Marchand and sergeant Frank Trejos, president of Colombo Canadian NGO, made up entirely by volunteers.

Ventino: a la conquista del público hispano
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@NataliaGnecco

Cuando Olga Lucia Vives Serrano dejó el colegio Bilingüe en Santa Marta para mudarse con su familia a Bogotá, nunca imaginó que al llegar a Nogales con su maleta cargada de ilusiones y partituras de piano encontraría a cuatro almas gemelas con quienes emprendería una gran aventura musical que las llevaría de los festivales estudiantiles a brillar como estrellas en la Gala de los Nominados de los Premios deMúsica LOS40 en España, el próximo 5 de octubre.

Más allá del SI, o el No
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@NataliaGnecco
“Yo dije que no iba pa la marcha campesina de las Farc y por enfrentar la guerrilla, me tocó salir como volador sin palo hasta llegar a la Cruz Roja en Florencia, con mis cuatro hijos, cinco nietos y una bisnieta”. Con estas palabras Fidelina una mujer desplazada comienza su narración en la Hacienda Daiva en Guaymaral, durante la presentación del programa Promotores de Paz que lideran Inés Elvira Marchand y el sargento ® Frank Trejos, presidentes de la organización colombo canadiense, Ágape.

¿Qué te aburre de tu pareja?
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@NataliaGnecco

“Conocí a Ronald en un bar y de inmediato me dio el número de su celular, luego empezó a enviarme muchos mensajes de texto, me invitó a tomar un café, después a un trago, hablamos un poco sobre las historias de la U, de los amigos en común, de nuestra infancia, deportes, programas de televisión favoritos, etc, etc. La química fue instantánea, rumbeábamos mucho y el sexo era espectacular, pero al cabo de seis meses todo ese encanto se esfumó… él cambió y me empecé a aburrir como una ostra”. Así resume Laura, abogada de 29, lo que pronostica el escritor Walter Riso: “sí te aburres con tu pareja, algo anda mal; porque cuando la rutina asoma, el desamor empieza”.

La cocina es un campo de batalla
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Trabajar doce horas diarias en medio de stress, groserías, gritos, alegrías, llantos, cansancio, quemaduras, cortaduras es apenas un entremés para un chef en formación, pues además deben estar dispuestos a sacrificar el tiempo con su familia, olvidar que existen los fines de semana, soportar intensas horas de pie corriendo de un lado a otro lado, como si estuvieran en una maratón, tanto que a veces no hay tiempo ni para ir al baño… Todo por estar detrás de una cocina.


Alejandro Daza Gnecco aceptó el reto de lidiar con toda esa adrenalina que esconden los deliciosos platillos que nos sirven en un restaurante gourmet. Graduado de administración de empresas en la Universidad de la Sabana, siempre tuvo el sueño de vivir en Italia, pues es la tierra de sus ancestros maternos, fue así como siguiendo su instinto y esa pasión por los aromas, los sabores que heredó de su mamá, Gina Gnecco, se embarcó en la idea de conseguir un diploma en Management e Bar di Montaggio e Ristoranti en la Escuela Gato Dumas en Bogotá, para luego dar el gran salto a Milán.


Ahora, disfrutando de un delicioso spritz, en un bar tradicional del Naviglio, Alejandro me cuenta que su primer trabajo informal lo realizó muy cerca de donde hizo su curso de pizza, sonriendo relata: “cada mañana iba a ese bar a tomar el clásico caffe expresso italiano, tradición que sigo al menos dos o tres veces al día, los propietarios eran una pareja de jóvenes milaneses, muy simpáticos, con quien hice una buena amistad, la cual comenzó con la típica pregunta que le hacen a un extranjero: “come mai sei a Milano o in Italia?” Entonces le conté un poco sobre mi vida, hasta que les propuse que me enseñaran hacer capuccino y a practicar mi habilidad como barista. Ellos me pidieron que viniera por quince días gratis”.


Como buen colombiano, Alejandro se le midió al reto, después de todo practicaba como barista, mejoraba su italiano y de ñapa se ganaba tanto el desayuno como el almuerzo, algo perfecto para él, pues como es natural, trataba de cuidar sus devaluados pesos colombianos al máximo. Con calma agrega: “pasaron esas dos semanas, terminé mi curso de pizza y empezó mi odisea para conseguir un trabajo en Milán, gracias a eso me conocí toda esta ciudad. Un día vi una terraza preciosa con unas mesas en arcillas dibujadas, muy particulares, entré para hablar con el propietario, me presenté y enseguida me dijo que necesitaba un barista. Sin dudar acepté trabajar para Petit Bistro, un sitio muy frecuentado por la farándula europea, creo que hice muchos cocteles a celebridades, sin saber quiénes eran”.


Nos falta valorar los alimentos colombianos

Alejandro trabaja actualmente en Cavoli a Merenda, una experiencia que lo llena de orgullo, pues su terraza es catalogada como una de las cuatro mejores en Italia, además el restaurante se hospeda en el edificio Patricio que data del año 1700, conserva ese ambiente antiguo, clásico y tradicional, con un menú que cambia cada semana dependiendo la estación del año y la carta de vinos es escogida por un experto sommeleier, es reconocido por garantizar a los clientes la calidad y frescura de cada alimento.
A pesar de que sus clientes son personas muy exigentes, que difícilmente le perdonan a los chefs dos errores seguidos, el chef colombiano se siente satisfecho, porque es la única manera de exigir lo mejor de sí mismo. Además, trabajar con la chef ejecutiva Vanessa Viscardi, como sous chef ha sido una experiencia gratificante, pues los une la misma pasión por la gastronomía, después de todo ambos abandonaron sus respectivas profesiones para ir en busca de sus sueños.


Al preguntarle qué ha sido lo más difícil en este aprendizaje, Alejandro no duda en responder: “cada día se aprende algo nuevo, he visto mi crecimiento, porque la gastronomía en Italia es muy rica y variada. Creo que ni los mismos chefs italianos la conocen toda, pues cada región, ciudad o pueblo tiene su riqueza gastronómica. Ha sido una experiencia espectacular, pero en la cocina existe una jerarquía y es como un campo de batalla, todos quieren mandar, opinar, entonces debes ganarte el respeto con tu capacidad de trabajo y lograr posicionarte”.

Para el chef colombiano la cocina italiana está ligada al aspecto cultural, en cada uno de los italianos existe ese aprecio a unos alimentos, que él jamás había vivido, por eso afirma: “la cocina italiana es algo que se lleva en la sangre, aquí te hacen aprender a vivir esto, los extranjeros creemos que solo es pizza, pasta o gelato, pero te das cuenta que es algo que llevan dentro, en su ADN y te enseñan a darle valor al más mínimo ingrediente”.


Mi siguiente pregunta no lo toma por sorpresa, ¿a qué chefs admiras? Por eso rápidamente dice: “a Massimo Bottura por su insistencia en el momento que abrió La Osteria Francescana en Modena Italia, que era una sociedad muy tradicional y llegó con sus platos poco convencionales para cambiar ese esquema de pensamiento. También siento gran admiración por Matías Perdomo un uruguayo que llegó a Italia y gracias a su creatividad se ha posicionado como uno de los mejores”

¿Quieres abrir las memorias de tu alma?
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@NataliaGnecco

¿Quién soy? ¿Cuál es mi misión en la vida? ¿Por qué no me llegan buenas oportunidades como a los demás? ¿Por qué siempre encuentro el mismo patrón de hombre/ mujer en mi vida sentimental? Estas y muchas preguntas frecuentes que nos hacemos cuando deseamos descubrir una manera de mejorar la vida y caminar en la dirección correcta, pueden tener una respuesta a través losRegistros Akáshicos.

¿Cómo nos estamos preparando para el futuro?
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@NataliaGnecco

Si Charles Chaplin estuviera vivo, su discurso visionario sobre un hombre amenazado y al servicio de las máquinas que tantos aplausos obtuvo en el largometraje Tiempos Modernos (1936) sería una reflexión más para los expertos hoy, que no dejan de preguntarse si los robots son capaces de hacer casi cualquier trabajo que un humano puede realizar, entonces ¿qué haremos los seres humanos?

Poets of Love and Exile
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Lumbre y Relumbre
Editors: Julio Torres-Recinos, Margarita Feliciano
Publisher: Lugar Común
Ottawa, 2013
Review by Natalia Gnecco


Its literary compositions span from Vancouver to Fredericton, passing through Calgary, Saskatoon, Ottawa, Toronto, London and Montreal, touching us along the way with an exquisiteness of language that evokes themes as sublime as the longing for a lost love, and even experiences as challenging as immigrating to a foreign country without losing one’s identity.


Nineteen poets lay their souls bare under the direction of fellow wordsmiths Julio Torres-Recinos and Margarita Feliciano in the book Lumbre y Relumbre, a selected anthology of Hispanic Canadian poetry. Nohora Viviana Cardona, Claudio Duran, Hugh Hazelton, Constanza Duran Vidal, Jesus Maya, Jorge Nef, Margarita Feliciano, Teobaldo Noriega, Natalio Ohanna, Nela Rio, Marcelo Puente Espil, Omar Alexis Ramos, Carmen Rodríguez, Alejandro Saravia, Lady Rojas Bier Vargas Benavente, Luis A. Torres, Javier Vargas de Luna and Norberto Velásquez are all brought together here to share with us their poetic art.


Through the use of questionnaires, Torres-Recinos and Feliciano offer us some pertinent details about these authors who fight for the preservation of the Spanish language and champion the Latin American collective memory in Canada, as their lines resonate with their love for their different countries of origin: Mexico, El Salvador, Colombia, Peru, Argentina, Bolivia and Chile.


And amidst this group appears Hugh Hazelton, a professor, translator, literary critic, writer and poet originally from the United States, who is an adopted son of Canada, but with a Latino heart. Through his vast experience with Latin American literature he became the sponsor of many Latino writers who arrived in Quebec with a longing to pick up the pen once again. His love of letters has been reflected in his regular participation in the Bohemian nights organized in Montreal by the unforgettable Sofía Bitrán at what was then the Volver restaurant, and now in La Petite Marche. As an immigrant himself, Hugh supports many cultural initiatives, as he did for me as founder and president of LatinArte, when I invited him to participate in our conferences of poets in 2009 and 2010.His place at the heart of Hispanic literature in Canada is beyond question, which is why his poems “Revesmundo” “Náufrago”, “Manos del mar”, “Llegan” and “Antimateria” are well worth a read to catch a close glimpse of his profound reflections on life.


And as extraordinary as Hazelton’s literary trajectory has been, no less so is that of the co-editor of this book, Julio Torres-Recinos, who has lived in Canada since 1988 and is associate professor at University of Saskatchewan, where he teaches language and literature.Julio is an acclaimed poet whose work has been translated into English, Italian and French. His accomplice in this literary adventure, Margarita Feliciano, is another outstanding figure in the Hispanic Canadian community, a professor of Spanish and director of the Spanish-language cultural association Celebración Cultural del Idioma Español founded in 1992, which organizes the Festival of Images and Words each year in Toronto.


Margarita is a poet, critic and literary translator of Italo-Argentine origin who has been based in Canada since 1969. She was recognized as one of the ten most influential Hispanics in Canada in 2008, among many other distinctions. Her poems in this collection, “Alfonsina”, “La Gaviota” and “Reflexión”, invite us into her inner world, to discover her in each line she uses to honour memory, longing and love.


Of course, a summary of 293 pages of extraordinary poetry would be a titanic task, but my purpose here is merely to invite you to engage in the positive, inspiring and intellectually rewarding exercise of reading this book. To this end, I decided to pick out a few poems at random and thus came upon Jorge Nef, whose biography remarks that “his work has been very well received but not very well promoted.” His poems, such as “Destierro”, “Conversación”, “Miradas”, “Tarde azul” and “Premonición”, are short, simple, harmonious and sublime in every sense of the word. Nef writes of the earth, of longing, of the landscape, and of rootlessness in a very personal way, employing a traditional meter that goes straight to the heart.


And then there’s Alejandro Saravia, who claims that one of the biggest challenges of life in Canada has been the agonizing endeavour to get published, with no distribution networks and only the help of friends. His poem, “Esperando a Antonia” is romantic, exquisite, dedicated to the duality of a woman’s feelings.
Lumbre y Relumbre is a book that needs to be read again and again, to go on discovering metaphors, sensations, similes and onomatopoeias that express themes as transcendent as they are subtle. A few that I read with particular interest and amazement were Marcelo Puente Espil’s “Exilio”; Julio Torres-Recinos’ “Vamos a dividirnos la ciudad”, or “Pregúntale a este cielo” by Teobaldo Noriega, a dear friend and a great literary critic who unhesitatingly affirms that “writing emerges simultaneously out of longing”.


And all this is not to forget another great colleague, Omar Alexis, with his existentialist, urban themes that shake us out of lethargy, thanks to his irreverent, masterful and multifaceted character, qualities that are so important to be able to stand out in the world of immigrants in Canada.


I could not conclude this review without highlighting the unmatchable quality of the female contribution to this anthology. But one example is the Chilean writer Carmen Rodríguez, who explains that the greatest challenge for her in Canada has been bilingualism, but that she has tackled it as a positive experience. I loved her poem “Benedetti no se muere”, which, with lines like “…Ese enemigo feroz de olvidos y silencios vive en el mar de la memoria…” [“…that fierce enemy of forgetting and silences lives in the sea of memory…”] is, quite simply, sublime.

 

Translated by Martin Boyd