Jueves, 25 Septiembre 2014 00:00

Cindy Zawady: quiero recuperar el legado árabe Featured

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@Natalia Gnecco

Después de leer el artículo “La tragedia de los árabes, una civilización en ruinas que gobernó el mundo, publicado por The Economist, de seguir con atención las noticias sobre las amenazas de ISIS y Al- Qaeda limitada, que desataron el anuncio de la guerra del presiente Obama contra el Estado Islámico y de repasar apartes del libroLe Hezbollah de Judith Palmer Harik sobre los temas más candentes del Oriente Medio, es grato conocer la increíble aventura de Cindy Zawady, periodista colombo- libanesa quien salió de Santa Marta rumbo a París, para luego llegar a Beirut y Baaloul en búsqueda de sus orígenes, la recuperación de su raza árabe y el gran legado cultural libanés.

 

Cindy, relacionista cronista, presentadora de televisión y gestora cultural prepara la publicación de su libro “Bajo la mirada de los cedros” una historia que se remonta a los recuerdos de su Abuelo Amed Zawady, quien al igual que otros inmigrantes del mundo, dejó atrás su tierra para llegar a América, un continente esperanzador en aquella época de guerras orientales, ahora su nieta se ha convertido en una de las periodistas con más criterio sobre la búsqueda árabe en el país, gracias a su rigor investigativo sobre la inmigración libanesa no sólo en Colombia sino en América Latina.

Desde Beirut, Cindy hija de la tercera generación de esta amplia migración en el país, nos habla un poco sobre su experiencia al reencontrase con sus raíces, el rol de la mujer libanesa y nos regala una mirada diferente de los aportes del mundo árabe, ese mismo que ha sido estigmatizado por grupos extremistas.

Cindy, ¿cómo ha sido la experiencia durante la investigación de tu libro?

La llegada al aeropuerto de Beirut “Rafic Hariri” bajo una linda noche oriental con la intrépida fusión entre el frio que tenían mis huesos por el fuerte invierno y el intenso calor de mi corazón por adentrarme al país del abuelo es inolvidable. A la salida del aeropuerto un letrero que decía “Zawady”, sumado a un recibimiento cargado del cariño de los viejos del pueblo del abuelo que vinieron a recogerme a media noche para viajar rumbo del Valle del Bekaa hacia Baaloul. Jamás se borrará de mi memoria el recibimiento de los amigos, familiares y la recopilación de datos para la novela basados en las entrevistas con los ancianas del pueblo con sus fechas y datos exactos e historias maravillosas. Toda esa tradición oral la usé como motor de esta historia libanesa.

¿Cómo percibes a la mujer libanesa de hoy?

La mujer libanesa en su propia tierra, en Francia o en Colombia goza de un referente como mujer “exquisita” en sus formas, en su trato, en su mismo andar femenino, que hace parte de un sello de mujer libanesa. Al decir andar femenino me refiero en todos los sentidos, pues las libanesas desde las cristianas maronitas u ortodoxas como a las musulmanas sunitas, todas compiten por estar siempre bien vestidas, por ejemplo las cristianas con sus atuendos parisinos o italianos con looks completamente modernos, llamativos o las musulmanas con las últimas sedas orientales, su manera glamurosa de lucir el velo islámico, con vestidos recatados pero bien llevados, sus labios rojos y maquillaje perfecto. A la hora de la moda, el verse bien y la alegoría a la “belleza de la mujer” las libanesas no importa su condición social, o religiosa saben muy bien qué hacer.

¿Y en el campo profesional?

Todo este gusto por la moda coincide con sus deseos de superación, como profesionales cada vez son más, de diferentes religiones, las mujeres que se educan de forma sobresaliente en Europa o Canadá, al igual de las que viven en América Latina o en Colombia, es muy parecido. El estudio se ha convertido en una meta de esfuerzo en la mujer libanesa tanto cristiana maronita y ortodoxa como musulmana sunita.

¿Qué tal como amas de casa?

Las mujeres libanesas son igualmente familiares y matronas dentro de sus propios hogares, pues a través del arte culinario envuelven su propio universo matrimonial o maternal, teniendo en cuenta que por medio de sus manjares orientales ejercen tácticas absolutas para llevar el “verdadero poder” de sus hogares, créeme que a los hombres libaneses les gustan ser mimados con la deliciosa comida libanesa. Hay libanesas cristianas que trabajan, se fusionan con el mundo laboral de oriente y de occidente como también musulmanas arquitectas, médicas etc, o viceversa. Cualquiera de las dos facetas ya sea profesionales o grandes amas de casa, ellas en la actualidad gozan del privilegio de elegir en gran parte lo que quieren ser en sus vidas, pero eso sí, siempre resguardando sus propias tradiciones religiosas cualquier que sea, siendo muy inteligentes y audaces.

¿Pero persiste la idea de la mujer árabe sumisa, cubierta eternamente?

En occidente tenemos la percepción que la mujer árabe solo puede ir vestida de la burka, muy tapada y muchas veces esclavizadas, aunque es cierto que hay varios países de la península arábica donde ocurre esta situación en el Líbano se puede decir que la mujer es respetada dentro de la sociedad, muy valorada. Creo que aún hay cambios que con el tiempo se deben hacer que tiene que ver con reformar ciertas leyes de la constitución de la República Libanesa donde por ejemplo, la mujer pueda otorgar nacionalidad a sus hijos o en el momento de un divorcio los hijos puedan quedarse con sus madres, son vestigios machistas que persisten, pero espero que con el tiempo puedan resolverse.

¿Existe algún tipo de discriminación de la cultura árabe en Colombia?

Colombia no tiene ninguna discriminación del mundo árabe o del mundo libanés, porque sus culturas fueron aceptadas con admiración dentro de una sociedad latina que las vio crecer de una forma increíble y organizada dentro de diferentes campos de la sociedad; en el comercio no hay discusión alguna de todo el desarrollo y sabiduría ancestral que trajeron estas culturas al país. En el campo de la medicina los árabes que migraron al país dotaron de sapiencia esta ciencia humana, incluso en la política, pues hemos tenido  hasta presidente de padre libanés como Julio César Turbay  En el arte y sus diferentes facetas como la música, la pintura, la literatura, incluso en el campo del periodismo, en las comunicaciones, etc. En fin, la lista es bastante amplia donde esta cultura oriental se ha unido al mismo desarrollo y evolución de una tierra colombiana.

¿Qué decir de la gastronomía?

Hay que resaltar indiscutiblemente el arte culinario libanés de sus mujeres dentro de una característica del ser colombiano, quien combina un “hummus” o “tahine” de garbanzo con una empanada, un “baba ganush” o como le suelen decir a lo colombiano “tahine de berenjena” acompañando diferentes platos típicos colombianos, muchos han comido un quibbe con el tradicional suero costeño, una arepa de huevo y al lado un tabuleh. Mira estos “aparentes disparates” de platos fusionados hablan por sí solo de la aceptación de la cultura de estas migraciones árabes y libanesas que llegaron a Colombia.

¿Cómo es tu día a día en Beirut, teniendo en cuenta los conflictos que viven sus vecinos sirios?

El día a día en Líbano es tan común como en Colombia, la gente sale a trabajar, los jóvenes a estudiar, hay vida por las calles, los niños juegan, hay comercio por todas partes, hay cultura del turismo, pues el Líbano es un país muy visitado por turistas del mundo entero, porque posee regiones convertidas en patrimonios de la humanidad y maravillas como las ruinas Baalbeck o las reservas de Cedros símbolo libanés. Ciudades como Sidón, Biblos, Zahle, Beirut, sus diferentes regiones como Monte Líbano, Valle de la Bekaa, Akkar, Nabatiye, todas tienen un transitar de una vida común y corriente entre sus comercios, sus profesiones y su transitar cotidiano en medio de la inminente aceptación de los refugiados sirios en la actualidad por la guerra de este país árabe vecino.

¿Cómo se refleja esta situación?

El libanés convive entre su propia cotidianidad libanesa, hay campamentos de refugiados sirios auspiciados por la ONU en las afueras de las ciudades o en distintos campamentos como en el Valle del Beeka. Asimismo, los sirios de clase media y nivel económico más alto transitan en sus autos para cruzar las fronteras en busca de una estabilidad familiar y laboral en Líbano, pues huyen de la guerra en Siria.

Pero el Líbano, que es el país que ha acogido al mayor número de refugiados desde que comenzó la guerra en Siria hace tres años…

El Líbano en estos momentos está en el filo de tratar de sostener su economía y su estabilidad política, con la fuerte amenaza de los refugiados que ya cohabitan en sus territorios, que no eran tantos hace un año o hace un par de meses. A pesar de ser un país de políticas diplomáticas hacia la guerra, de proteger a los refugiados víctimas del conflicto es evidente que está seriamente afectado por la masiva migración de sirios en sus salarios, rentas, sistema escolar, sistema sanitario, la infraestructura, agua, electricidad, por eso se está solicitando una solidaridad masiva de la comunidad internacional.

Finalmente, ¿Cuál es el mayor aporte que deseas hacer a través de tu libro?

El mayor aporte de mi obra “Bajo la mirada de los Cedros” y la expo itinerante de fotográfica ‘El Rasgado Oriente del Corazón’ es ir en búsqueda de las huellas de nuestros antepasados, sus costumbres, de descubrir qué pasó con la otra parte que no emigró y se quedó, de volver a unir los hilos familiares y reconstruir historias a través de todos estos años, para obtener una mirada más equilibrada hacia nuestro ser interior. Quiero recuperar legado de las migraciones árabes y libanesas en Colombia de una forma respetuosa para no dejarlo perder ante el paso del tiempo.

Fotos: Archivos Cindy Zawady- ABC

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