Natalia Gnecco

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@NataliaGnecco
El estrés es una parte natural de la vida moderna y a veces puede volverse abrumador, incluso podemos sentir que no hay nada que podamos hacer al respecto. Como todos experimentamos momentos de tensión, ansiedad, angustia, fatiga, o agotamiento que llegan sin avisar, creando situaciones desesperantes, los expertos recomiendan caminar en la dirección correcta, pero en la era digital este impulso se ha convertido en APPs, como Idstress, una aplicación completa que nos ayuda a liberarnos del estrés, utilizando los tratamientos audiovisuales de la terapeuta Ana Lombard.

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Las notas del piano surtieron un efecto tranquilizador en el auditorio del teatro Colsubsido, que aguardaba expectante la obra Segundas Oportunidades. El telón abierto de par en par sólo mostraba en la penumbra unas sillas vacías que en contados minutos recobrarían vida a través de un conjunto de personificaciones que nos recordarían esa estrofa del poema de Charles Chaplin: “La vida es una obra de teatro que no permite ensayos…Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.”


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“Yo quería que mi hija se desapareciera a los 14 años y regresara en otra época”. Sin el menor rastro de arrepentimiento, María Eugenia, de 49 años, esteticista de profesión, separada, resume ese período tan difícil que atravesó cuando su hija se escapaba de la casa, era grosera con ella y sus noches estaban cargadas de un stress total, de solo pensar que le pudiera ocurrir algo malo, que cayera en las drogas o saliera embarazada, con tristeza dice: “parecía que yo fuera su peor enemiga, su rebeldía no tenía límites, mientras yo me mataba trabajando, a ella todo le valía cinco”.

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La espesa neblina que cubría el cielo estaba acompañada de gotas de lluvias que se intensificaban a medida iban transcurriendo los minutos, pero nada impidió que los peregrinos llegaran de rodillas a pagar sus promesas a la Virgen de Fátima. Como si se tratara de un espejismo, la Capilla a de las Apariciones y la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Fátima abrían de par en par sus puertas para recibir a cientos de fieles que, como yo, visitaban el Santuario, con la esperanza de compartir sus alegrías, preocupaciones y tristezas en un lugar que encierra el misterio de los mensajes recibidos por los pastorcitos Lucia Dos Santos, Jacinta y Francisco Marto.