Natalia Gnecco

Natalia Gnecco

A medida pasa el tiempo, la experiencia nos va enseñando que ser todero no es la octava maravilla, porque nada más cierto que quien pretende realizar muchas cosas al tiempo, no es capaz de hacer bien ninguna. Imagino que muchos se han estrellado como yo, al trabajar en otros países como Canadá, en donde pagan por hacer una sola cosa al tiempo y punto, porque uno llega a pensar que la gente es muy cuadriculada, sin aspiraciones, e incluso lenta, pero lo que sucede es que en Norteamérica el viejo proverbio “el que mucho abarca, poco aprieta”, sí se aplica, mientras que en nuestro país seguimos pensando que entre más cosas haga la gente, más berraca es y esta mentalidad nos está perjudicando más de lo que creemos.

@NataliaGnecco
“Ya comienza el festival, vinieron a invitarme
ya se van los provincianos que estudian conmigo…”

Ni la lluvia, ni el frio, ni los trancones de Bogotá impidieron que las estrofas de Ausencia sentimental, interpretadas por el tenor Iván Villazón y el Rey de Reyes, Hugo Carlos Granados contagiara de ganas de parrandear a los asistentes al lanzamiento de la versión número cincuenta del Festival de la Leyenda Vallenata, que este año rinde homenaje a sus creadores: Consuelo Araujo Noguera, Alfonso López Michelsen y Rafael Escalona.

@NataliaGnecco

Para celebrar el Día Internacional de la Mujer, la ONU escogió el tema “Las mujeres en un mundo laboral en transformación: hacia un planeta 50-50 en 2030”, el cual se refiere a cómo la globalización , la revolución digital y la tecnológica están creando nuevas oportunidades, que sumadas al aumento en la informalidad en el trabajo, la inestabilidad en las fuentes de ingreso, las nuevas políticas fiscales , comerciales y el impacto ambiental inciden en el empoderamiento económico de las mujeres.

Parece increíble, pero mientras la asociación mundial WIN, catalogó a Colombia como el segundo país más feliz del mundo, con un índice neto de 87%, dos puntos más que la medición de 2016, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reveló que un 4.7% de colombianos sufre de depresión, lo cual supera el promedio mundial que es de 4.4%. En un país como el nuestro, si recalculamos ¿esto querrá decir que pasamos de la risa al llanto con tanta frecuencia que ya tachamos en la bipolaridad?