Natalia Gnecco

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@NataliaGnecco

La espesa neblina que cubría el cielo estaba acompañada de gotas de lluvias que se intensificaban a medida iban transcurriendo los minutos, pero nada impidió que los peregrinos llegaran de rodillas a pagar sus promesas a la Virgen de Fátima. Como si se tratara de un espejismo, la Capilla a de las Apariciones y la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Fátima abrían de par en par sus puertas para recibir a cientos de fieles que, como yo, visitaban el Santuario, con la esperanza de compartir sus alegrías, preocupaciones y tristezas en un lugar que encierra el misterio de los mensajes recibidos por los pastorcitos Lucia Dos Santos, Jacinta y Francisco Marto.

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Hablar de infidelidad femenina dejó de ser un tabú hace marras, así lo demuestran comedias como “In-fieles, porque ser fiel está de moda”, que presenta el teatro Santafé,con un reparto encabezado por Gabriela (Yolanda Rayo), Patro (Liliana Gonzales), Juana (Linda Lucia Callejas) y Rafaela (Luly Bosa). En medio de situaciones jocosas, canciones y bailes los cuatro personajes disciernen sobre si las mujeres son capaces de ser infieles y si están dispuestas a perdonar una infidelidad.

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Si Miguel de Cervantes Saavedra estuviera vivo seguramente sufriría de taquicardia cada vez que entrara a su muro del Facebook y se topara con todas las faltas ortográficas que desfilan por nuestra retina en esa eterna confusión que se apodera de los cibernautas al usar: a ver y haber; allá y haya; ¡Ay!, ahí y hay; hecho y echo; a y ha; has y haz; iva e iba; tuvo y tubo; cayó y calló; etc, etc. Es obvio que en la época del Hidalgo Don Quijote de la Mancha lo que había era tiempo para leer y adornar el lenguaje en cada una de las respuestas, algo que en la era digital pasó al olvido, pues hay que contestar a la velocidad de la luz, sin importar que se atropellen todas las normas gramaticales.

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Sentado en la penumbra, con el cuerpo erguido y la mirada penetrante, las manos del Director Nacional del Ballet de España empuñan dramáticamente una capa, que nos lleva a las profundidades del arte de la tauromaquia, que tanto ha aportado al mundo de la danza española y al flamenco. Dominando el suave movimiento de sus brazos, se levanta para proyectar toda esa fuerza que transmite el flamenco y que nos hace respirar en cada imagen de su excelente documental Antonio Najarro, “la danse espagnole en partage”, del realizador francés Jean- Marie David.