¿Darías una segunda oportunidad?

May 24 2017 / Published in Cultura

@NataliaGnecco
Las notas del piano surtieron un efecto tranquilizador en el auditorio del teatro Colsubsido, que aguardaba expectante la obra Segundas Oportunidades. El telón abierto de par en par sólo mostraba en la penumbra unas sillas vacías que en contados minutos recobrarían vida a través de un conjunto de personificaciones que nos recordarían esa estrofa del poema de Charles Chaplin: “La vida es una obra de teatro que no permite ensayos…Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.”

Madres e hijas: ¿amigas o enemigas?

May 24 2017 / Published in Cultura


@NataliaGnecco
“Yo quería que mi hija se desapareciera a los 14 años y regresara en otra época”. Sin el menor rastro de arrepentimiento, María Eugenia, de 49 años, esteticista de profesión, separada, resume ese período tan difícil que atravesó cuando su hija se escapaba de la casa, era grosera con ella y sus noches estaban cargadas de un stress total, de solo pensar que le pudiera ocurrir algo malo, que cayera en las drogas o saliera embarazada, con tristeza dice: “parecía que yo fuera su peor enemiga, su rebeldía no tenía límites, mientras yo me mataba trabajando, a ella todo le valía cinco”.

Infidelidad: ¿el desquite de las mujeres?

Abr 28 2017 / Published in Cultura

@NataliaGnecco

Hablar de infidelidad femenina dejó de ser un tabú hace marras, así lo demuestran comedias como “In-fieles, porque ser fiel está de moda”, que presenta el teatro Santafé,con un reparto encabezado por Gabriela (Yolanda Rayo), Patro (Liliana Gonzales), Juana (Linda Lucia Callejas) y Rafaela (Luly Bosa). En medio de situaciones jocosas, canciones y bailes los cuatro personajes disciernen sobre si las mujeres son capaces de ser infieles y si están dispuestas a perdonar una infidelidad.

¿Escribimos y hablamos mal?

Abr 24 2017 / Published in Cultura

@NataliaGnecco


Si Miguel de Cervantes Saavedra estuviera vivo seguramente sufriría de taquicardia cada vez que entrara a su muro del Facebook y se topara con todas las faltas ortográficas que desfilan por nuestra retina en esa eterna confusión que se apodera de los cibernautas al usar: a ver y haber; allá y haya; ¡Ay!, ahí y hay; hecho y echo; a y ha; has y haz; iva e iba; tuvo y tubo; cayó y calló; etc, etc. Es obvio que en la época del Hidalgo Don Quijote de la Mancha lo que había era tiempo para leer y adornar el lenguaje en cada una de las respuestas, algo que en la era digital pasó al olvido, pues hay que contestar a la velocidad de la luz, sin importar que se atropellen todas las normas gramaticales.